Mostrando entradas con la etiqueta 1957. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1957. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de junio de 2013

'TU Y YO' (An affair to remember, 1957)

cary-grant-deborah-kerr-tu-y-yo-cena

Un romance para el recuerdo

Contenido relacionado: Leo McCarey - 'Sopa de ganso' (1933)

Leo McCarey dirigió este magnífico drama romántico protagonizado por el siempre elegante Cary Grant y la carismática Deborah Kerr. La película es un remake de la versión de 1939, protagonizada en ese caso por Irenne Dunne y Charles Boyer (y que curiosamente también dirigió McCarey).

Nickie Ferrante (Cary Grant) es un pintor sin éxito en busca de una musa que todavía no ha logrado encontrar. Ferrante es un galán, un playboy orgulloso y con bastante ego. Está comprometido con una rica heredera. Terry McKay (Deborah Kerr) es una cantante que trabaja en un club nocturno. Al igual que Nicky, Terry también tiene pareja. La atracción entre Nickie y Terry surge en el mismo instante en el que sus miradas se encuentran por primera vez.

La película está dividida en dos partes: el tono de la primera es más cercano a la comedia romántica y es la que transcurre en el crucero. El tono de la segunda está más unido al melodrama. Ese contraste de géneros también está relacionado con la idea que Nickie tiene sobre las relaciones. 'Tú y yo' es una película de subidas y bajadas por así decirlo. Según Nickie, cuanto más se idealiza a una persona o el amor en general, cuanto más altas son las expectativas más decepcionante es el resultado cuando toca aceptar la realidad.

Los dos están comprometidos, esa es la realidad que ambos deben asumir. La enamorada pareja decide hacer una promesa: se dan un plazo de seis meses para aclarar su situación con sus respectivas parejas y si después de ese tiempo están dispuestos a seguir adelante con su romántica historia, se encontrarán en lo alto del Empire State Building.

Nickie y Terry han creado un recuerdo perfecto que no están dispuestos a olvidar. Lo mejor de 'Tú y yo' son sus dos personajes protagonistas. La química entre Cary Grant y Deborah Kerr es impresionante y llenan la película de encanto, sutileza y cierta picardía en su primera parte; para después emocionar durante la segunda. Las miradas, sus gestos que en ocasiones pasan inadvertidos... La pareja se convierte en el centro de atención del crucero. Se entienden a la perfección y la atracción entre ambos es instantánea. Hay escenas en las que las palabras no son necesarias para mostrar lo que sienten.

cary-grant-deborah-kerr-beso-tu-y-yo

Un beso oculto, resulta ser perfecto. Un gesto que pasa casi inadvertido. Son mucho los detalles de la pareja que me gustan y como no, su giro dramátioc al final consigue crear un clímax emotivo, sentimental y casi perfecto. Por ponerle un pero a la película, las escenas musicales rompen el ritmo de la narración y por muy tiernas y bonitas que sean (en el caso de la abuela de Nickie) y pese a que su letra haga referencia al título e historia, creo que rompen la dinámica de la película.

Por lo demás, 'Tú y yo' es un notable drama romántico y cómo bien dice su título original, merece la pena ser recordado. Divertida y emotiva.

Comparación de escenas (contiene spoilers)


Hay dos planos que en mi opinión tienen una estructura similar y están unidos a esa misma idea de romance que no quieren olvidar y que de cierto modo ha puesto sus vidas patas arriba. Un plano de ella y otro plano de él.

tu-y-yo-deborah-kerr-reflejo-empire-state

En el plano de Terry (Deborah Kerr), acaba de explicarle a su pareja que no quiere seguir la relación, ya que está enamorada de otro, de Nickie. Lo que más desea en ese momento es que llegue el día en el que se reencuentren en el Empire State Building. Su deseo, el recuerdo de esa promesa, se refleja en el cristal de la puerta.


En el plano de Nickie (Cary Grant) el protagonista es un significativo cuadro. La escena pertenece al magnífico clímax de la película. Es el momento en el que Nickie se da cuenta de lo que sucede, de lo que Terry está intentando ocultar. En el plano, Nickie también está situado en la izquierda, y lo que una vez deseó (y que todavía desea), está plasmado en el cuadro que vemos reflejado en el espejo.

Dos reflejos distintos, el del Empire State y el del cuadro en el espejo. Dos elementos que son claves en su relación y que muestran la evolución de su historia. Dos formas de aferrarse a un recuerdo.

viernes, 18 de enero de 2013

'TESTIGO DE CARGO' (Witness for the prosecution, 1957)

marlene-dietrich-testigo-de-cargo

El drama judicial según Billy Wilder



Comedia, cine negro, melodrama, intriga... y también el drama judicial, no importa cual sea el género de una película cuando cae en manos de un gran director. Billy Wilder no realizó solo magníficas comedias, también se manejó a las mil maravillas en otros géneros. Una temática o dinámica que se repite en el cine de Billy Wilder es la de que nada es lo que parece. El disfraz o la mentira suelen estar presentes, muchos de los personajes aparentan ser quienes no son y la película 'Testigo de cargo' es uno buen reflejo de esa premisa.

Leonard Vole (Tyrone Power) es acusado del asesinato de la señora French, una mujer adinerada con la que mantenía una relación de amistad y también de interés. Todas las pruebas juegan en su contra, por lo que acude a pedir ayuda a Sir Wilfrid Roberts (Charles Laughton), uno de los mejores abogados en activo.

Pese a que ha sufrido un ataque al corazón, Wilfrid Roberts sigue empeñado en seguir trabajando. Le han asignado una enfermera que está todo el día detrás de él diciéndole lo que puede y lo que no puede hacer. Wilfrid, como era de esperar, hace todo lo contrario a lo que ésta le dice: acepta el interesante caso, oculta el tabaco y el alcohol de la forma más ingeniosa posible... Su trabajo es más importante que su propia salud, por eso no habrá nada que le impida realizar eso que tanto adora. Leonard se gana la confianza del abogado y éste lo defiende hasta el final.

La siguiente crítica contiene spoilers, sé que rompo con ello la regla de los créditos finales (mil perdones).

'Testigo de cargo' está basada en un relato escrito por Agatha Christie. Si no hubiese sido por la insistencia de Marlene Dietrich, Billy Wilder nunca hubiese dirigido el proyecto. Cuando a la actriz le propusieron participar en la película, la única condición que puso fue esa misma, que la dirigiese Billy Wilder (ya habían trabajado juntos en 'Berlín Occidente'). Wilder aceptó el encargo e hizo "suyo" el proyecto.

El hecho de estar basada en una obra de carácter teatral se ve reflejado en el constante uso de espacios interiores y largos primeros planos en los que vemos a los acusados y a los testigos defender su versión de los hechos.

En 'Testigo de cargo' apreciamos muchos de los elementos característicos del estilo de Wilder: un ritmo rápido marcado por los ingeniosos diálogos, un guion bien hilado que prepara todo para el clímax, una forma de rodar limpia en la que la presencia del director es casi inexistente y unos personajes bien construidos llenos de detalles y peculiaridades que los convierten en únicos.

A la hora de rodar, Billy Wilder defendía lo siguiente: "En realidad, yo quiero que la gente olvide que en mis películas ha habido una cámara y un director. Quiero que se olviden que están viendo una pantalla. Tienen que creer que están con los personajes en la acción, en la misma habitación o en la misma calle". Durante la película el espectador acompaña al abogado y se convierte en juez y también en testigo de los hechos que nos presentan. Somos testigos del engaño al mismo tiempo que somos engañados.

Es fácil entender cuales son las motivaciones de los personajes y el por qué de su manera de actuar. En 'Testifo de cargo' son tres las principales motivaciones que tienen los protagonistas: el amor será la de Christine (la mujer del acusado), el dinero la de Leonard (el acusado) y el trabajo la de Sir Wilfrid (el abogado).

Lo dicho, en el cine de Wilder nada es lo que parece y tampoco lo es la propia película. No es un drama judicial corriente, es un drama judicial desarrollado desde el punto de vista de Billy Wilder: por eso, 'Testigo de cargo' logra sorprender al espectador. La película empieza con un toque cómico, que no llega a perder nunca debido a las agudas respuestas de Wilfrid, y termina transformándose en un drama lleno de intriga del que eres incapaz de apartar la mirada.

charles-laughton-testigo-de-cargo-monoculo

Todos mienten



De una manera u otra todos los personajes de la película mienten durante el juicio, la gracia está en saber cuando nos están mintiendo. Tanto Leonard como Christine pasan por la prueba del monóculo de Sir Wilfrid antes de "salir a escena" para defender su inocencia. Esos momentos son claves para el espectador, ya que será el momento en el que se posicione a favor o en contra de uno u otro.

Los dos son interrogados por el abogado mientras les dirige el molesto reflejo de la luz a sus ojos. Una misma prueba pero con dos resultados distintos. Mientras que Leonard no se inmuta y se mantiene firme y defiende su presunta inocencia con mucha seguridad; Christine no aguanta y se levanta a bajar las persianas para que desaparezca el molesto reflejo. Los nervios y la tensión le han hecho dudar y en ese mismo instante ponemos a Christine en el primer puesto de la lista de posibles sospechosos del asesinato de la señora French.

testigo-de-cargo-marlene-dietrich-reflejo-monoculo

En el peculiar interrogatorio Leonard nos vende su inocencia de una manera tan creíble y segura que, al igual que Sir Wilfrid, la compramos sin cuestionarla. No nos damos cuenta de la importancia que pueden tener algunas frases premonitorias que el abogado va soltando... Por ejemplo, cuando amistosamente le comenta a su cliente que tiene "todos los instintos de un diestro criminal", y todos se lo toman a broma. También hay otros indicios que nos llevan a dudar sobre la clase de persona que es Leonard realmente: Christine enfatiza en más de una ocasión que ella dice lo que su marido quiere que conteste ("¿No es lo que él quiere que diga?" les pregunta a los abogados). Christine muestra cierta dependencia hacia su marido cada vez que es interrogada. Es una mujer notable que está dispuesta a hacer cualquier cosa por amor, llegando a crear la coartada perfecta.

Wilfrid se supone que es quién tiene que manejar la situación, pero al final él no es más que una marioneta a manos de su cliente y de los testigos. En el último cuarto de hora de la película todo cambia, parece que el juicio ha llegado a su fin y el jurado ya tiene el veredicto preparado. Eso sí, al igual que Wilfrid, tenemos la sensación de que hay algo que no cuadra. En ese momento de duda es cuando todos los cabos empiezan a atarse de golpe: conocemos al asesino y el motivo de su crimen. Nos damos cuenta del engaño y abrimos los ojos por primera vez. Un final algo precipitado y caótico pero Wilder consigue "taparlo" durante toda la película.

'Testigo de cargo' es un notable drama judicial, ingenioso y con un gran reparto. El personaje que interpreta Laughton es uno de los más carismáticos de la filmografía de Wilder.