Aceptar la derrota, disfrutar de la victoria
¿Puede haber un día peor para celebrar una boda, que la final del
mundial de fútbol de Sudáfrica? Según parece, no. ‘La gran familia española’ es el cuarto largometraje escrito y
dirigido por Daniel Sánchez Arévalo. En mayor o menor medida, me gustan las
películas de este director. Por eso, aunque la idea original de la película no
me llamó demasiado la atención, decidí darle un voto de confianza, y sin duda,
merece la pena. ‘La gran familia
española’ es una buena comedia dramática (uno de mis géneros favoritos).
Tomando como ejemplo el musical ‘7
novias para 7 hermanos’ (ver los cachitos de la película en la gran
pantalla no tiene precio), el cabeza de familia, interpretado por Héctor Colomé,
aspira a formar una familia numerosa. Al igual que en el musical, sus hijos
tienen nombres bíblicos y siguen un orden alfabético: Adán (Antonio De la Torre), Benjamín
(Roberto Álamo), Caleb (Quim
Gutiérrez), Daniel (Miquel
Fernández) y Efráin (Patrick
Collado). Los cinco hermanos se consideran un error, y no quieren cometer los
mismos errores que cometió su padre.