Mostrando entradas con la etiqueta Bruce Willis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bruce Willis. Mostrar todas las entradas
lunes, 22 de octubre de 2012
'Looper' (2012) - Presente, futuro y el fundador
La crítica contiene spoilers. Creo que es bastante difícil valorar esta película sin que se me escape algún spoiler, así que avisados estáis. 'Looper' es para muchos una película que parece estar destinada a ser el nuevo "hito" en el género de la ciencia ficción; hay quién incluso la compara con la magnífica 'Blade Runner', algo que me parece excesivo. 'Looper' es entretenida, compleja, con un guión difícil de manejar, y que te deja exhausta. Si conseguimos entrar en la dinámica, en el laberinto circular que propone la película, algo que explica en más de una ocasión el protagonista, no hay problema. Con toques de cine negro, de antihéroe perdido y dolido, 'Looper' es más que un mero entretenimiento.
En 'Looper' el presente y el futuro se enfrentan. El presente se sitúa en el año 2044, y el futuro en 2074. El protagonista de la historia es Joe, un "Looper", un asesino a sueldo que se encarga de matar a las víctimas que le envían desde el futuro. En el año 2074 se inventaron los viajes en el tiempo, pero inmediatamente fueron ilegalizados: sólo los usan las mafias para enviar sus víctimas al pasado y borrar todo rastro de ellas. Allí, en 2044, reloj y arma cargada en mano, les espera Joe. En el mismo instante que aparece la víctima, Joe les dispara a bocajarro. En eso consiste el trabajo de Joe, en "limpiar la basura del futuro". Todo se tuerce el día en el que el envio que recibe Joe resulta ser él mismo. Ha llegado la hora de cerrar su bucle. Aparte de tener que matar a su misma persona, hay una diferencia, las víctimas siempre llegan maniatadas y con la cabeza cubierta, pero en este caso no ocurre así. El Joe de 2074 viene con las manos desatadas y con la cara descubierta. Hay un motivo para eso.
Etiquetas:
Accion,
Bruce Willis,
Ciencia ficción,
Emily Blunt,
Joseph Gordon-Levitt,
Looper,
Rian Johnson,
Thriller,
Thriller Futurista,
Viajes en el tiempo
domingo, 17 de junio de 2012
‘Moonrise Kingdom’ (2012) – El amor es de color amarillo
Año 1965. Sam y Suzy son dos adolescentes enamorados e incomprendidos que deciden dejar todo de lado para huir a su propio "reino", a su Moonrise Kingdom. Wes Anderson ha demostrado ser uno de los directores más creativos del momento. Con un estilo visual bastante definido y colorido, nos sumergimos durante hora y media en la historia de amor de Sam y Suzy.
El joven y huérfano scout conoció a Suzy durante una representación teatral de El diluvio de Noé. Tras más de un año enviándose cartas, la pareja trazó un plan. Sam y Suzy escapan en busca de su propio reino, en el que sólo hay lugar para su amor y para mágicos relatos. El director nos enseña la pureza e inocencia del primer amor. Sam y Suzy son dos jóvenes valientes, que huyen de un entorno en el que parece que no tienen sitio. Un acto de rebeldía. Dos jóvenes con ganas de vivir libres.
En la película de Wes Anderson, los adultos son bastante más inmaduros que los adolescentes. Los adultos parece que han perdido la magia, la ilusión o la chispa. Unos adultos asustados, acomodados en su rutina. Unos adultos que recibirán una lección por parte de la joven y enamorada pareja.
Un elemento a destacar de la película y del estilo de Wes Anderson es el tratamiento del color. Es una película colorida, llena de vida, en la que predomina el color amarillo. La saturación de color convierte a la película en una especie de fábula, añade a la película un poco de magia (otro ejemplo de saturación de color lo vemos en la excelente Amelie de Jean-Pierre Jeunet).
Una propuesta diferente y original. Recomendable y curiosa. Un amor adolescente en el que todo es posible. La rutina se mezcla con lo inverosímil de forma efectiva. Buena banda sonora a cargo de Alexander Desplat, y un reparto lleno de grandes actores.
El joven y huérfano scout conoció a Suzy durante una representación teatral de El diluvio de Noé. Tras más de un año enviándose cartas, la pareja trazó un plan. Sam y Suzy escapan en busca de su propio reino, en el que sólo hay lugar para su amor y para mágicos relatos. El director nos enseña la pureza e inocencia del primer amor. Sam y Suzy son dos jóvenes valientes, que huyen de un entorno en el que parece que no tienen sitio. Un acto de rebeldía. Dos jóvenes con ganas de vivir libres.
En la película de Wes Anderson, los adultos son bastante más inmaduros que los adolescentes. Los adultos parece que han perdido la magia, la ilusión o la chispa. Unos adultos asustados, acomodados en su rutina. Unos adultos que recibirán una lección por parte de la joven y enamorada pareja.
Un elemento a destacar de la película y del estilo de Wes Anderson es el tratamiento del color. Es una película colorida, llena de vida, en la que predomina el color amarillo. La saturación de color convierte a la película en una especie de fábula, añade a la película un poco de magia (otro ejemplo de saturación de color lo vemos en la excelente Amelie de Jean-Pierre Jeunet).
Una propuesta diferente y original. Recomendable y curiosa. Un amor adolescente en el que todo es posible. La rutina se mezcla con lo inverosímil de forma efectiva. Buena banda sonora a cargo de Alexander Desplat, y un reparto lleno de grandes actores.
Etiquetas:
Años 60,
Bill Murray,
Bruce Willis,
Cine Independiente USA,
Comedia Dramática,
Drama,
Edward Norton,
Frances McDormand,
Jared Gilman,
Kata Hayward,
Moonrise Kingdom,
Romance,
Wes Anderson
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
