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domingo, 1 de julio de 2012

'El topo' (2011) - Calderero, sastre, soldado, espía

Años 70. Guerra Fría. Tras una misión fracasada en Hungría, el servicio secreto británico se ve obligado a realizar cambios en su cúpula. Despiden a varios agentes veteranos, entre ellos a George Smiley (Gary Oldman). Pero su trabajo como agente continuará, Smiley tiene una última misión que cumplir, tiene que descubrir al topo que hay infiltrado entre los altos cargos del servicio secreto inglés. 

quien_es_el_topo

'El topo' es una película de intriga, que confunde en su búsqueda del "chivato", pero que capta tu atención. Aunque no carece de emociones (pienso que el amor es el punto débil y humano de los personajes), es una historia más bien fría que reúne a un gran reparto británico. Una película que se centra en la búsqueda de un topo, de un traidor. La información transferida (el qué) no es lo importante, la traición sí. La deslealtad. 

Aunque en teoría todos jueguen en un mismo equipo, o luchen por una misma causa; en la práctica siempre hay alguien que no se siente lo suficientemente valorado, que no se conforma con lo que tiene y ambiciona algo más. Todos observan, todos vigilan, todos sospechan.

George Smiley (Gary Oldman) tiene la misión de encontrar al topo. Smiley, que da la espalda al espectador en más de una ocasión, tiene que observar bien todo lo que tiene delante. Tiene que descubrir quien mueve las piezas, quien maneja los hilos de la traición. Por eso, aunque al principio me pareció extraña la escena de Smiley en la óptica antes de empezar con la búsqueda del topo, ahora pienso que es acertada. El personaje de Oldman tiene que empezar a observar mejor todo lo que tiene a su alrededor, tiene que fijarse en cada detalle, en cada movimiento. Por eso el director Tomas Alfredson le da relevancia en los créditos a unos planos que podrían parecer insignificantes. 

Aunque tarda en "arrancar", la película logra captar la atención del espectador. Tiene un montaje rápido que en ocasiones me ha hecho sentirme algo desorientada en la trama. Cuesta un poco entrar en el juego de flashbacks que propone desde el principio; y, en sus primeros minutos, hay algunos hechos que ocurren demasiado rápido, pero en su conjunto la trama parece que avanza de forma lenta. En mi opinión, el momento en el que aparece Ricki Tarr (Tom Hardy) es el instante en el que empezamos a unir las piezas y en el que la película gana interés. La información que recibimos nos va llevando hacía una única vía o camino, hacía el topo.

Una película algo confusa, que intriga, que hace referencia explícita al cine de Hitchcock (a 'La ventana indiscreta' por ejemplo, y también con el tonteo de Ricki Tarr con el reflejo del espejo, puede recordar vagamente a 'Testigo de cargo' de Wilder, en la que el personaje de Charles Laughton acusaba con el reflejo de su monóculo). El reparto, que en alguna escena está soberbio, es de lujo y uno de los principales atractivos de la cinta: Gary Oldman, John Hurt, Benedict Cumberbatch, Tom Hardy, Colin Firth, Mark Strong... y muchos secundarios de lujo más. Hay muchas miradas significativas que el espectador tiene que interpretar. Y es que el director confía en un espectador "activo" que vaya atando cabos, no resultando siempre fácil seguir el hilo de la historia.

Un montón de piezas que hay que unir, que hay que coser, para que el conjunto tenga sentido. Una película en la que la traición es la excusa, el macguffin, para descubrir al traidor. Y la información intercambiada es algo que desconocemos y poco relevante (aunque no hubiese estado de más añadir un poco de trama en ese aspecto). 

miércoles, 18 de enero de 2012

Alien, el octavo pasajero (1979) - Una atmósfera agobiante

Siempre me ha dado un poco de miedo ver "Alien" ya que no soy demasiado aficionada a este tipo de películas. Pero por fin la he visto. La verdad es que la famosa escena del bichejo saliendo de la tripa de Kane (John Hurt) ha sido tantas veces "destripada" en la televisión que ha perdido el efecto de sorpresa. Eso sí, no es el único momento desagradable de la película de Ridley Scott.

ripley_alien

"Alien, el octavo pasajero" es ejemplo de como crear una atmósfera agobiante, tensa; acorde a la situación de sus protagonistas y siguiendo una premisa simple: la nave Nostromo descubre una nave alienigena abandonada que contiene unos extraños huevos. Uno de ellos se abrirá y saldrá de él un parásito que infectará a Kane. Ese bichejo se convertirá en la pesadilla de la tripulación.

Un serio y genial ejemplo de terror y suspense. La buena mano del director está presente en distintos aspectos. El Alien no sale demasiado durante la película pero de cierto modo siempre esta presente. Cámara en mano el espectador se mueve por la Nostromo, sigue tembloroso a los personajes y se siente en su piel mediante planos subjetivos. El espacio esta cuidado y se intercalan espacios cerrados, oscuros y agobiantes con otros de gran profundidad de campo y luz.

La iluminación en la lucha final entre Ripley y el Alien es muy efectiva y el uso de elementos como el humo ayudan a crear tensión. Pero gran parte de dicha tensión que el espectador siente durante la película en parte es gracias a la banda sonora de Jerry Goldsmith. El compositor mezcla sonidos naturales y sintetizados para crear una sensación de agobio y suspense constante.

Con los elementos muy cuidados y con un buen manejo de cámara Ridley Scott creó una notable, adulta y efectiva película de suspense y terror, dando comienzo a una saga en la que participarían directores como James Cameron o David Fincher.


jueves, 1 de septiembre de 2011

El expreso de medianoche (1978) - La historia de William Hayes

Con guión de Oliver Stone "El expreso de medianoche" narra la historia de William Hayes, un joven estadounidense detenido en Turquía por tráfico de drogas (uno de los delitos con mayor pena). Está basada en la autobiografía del propio Billy Hayes en la que contaba el horror vivido en una cárcel turca y como tras 5 años de retención logró escapar.

Como suele ocurrir en la mayoría de adaptaciones cinematográficas, tanto guionista como director se tomaron ciertas libertades a la hora de narrar la historia, inventándose algunos hechos. Supongo que a favor del dramatismo. El personaje más cruel de la trama siempre tiene que pagar por el mal causado, por lo menos ante las cámaras. Y de eso se encargaron en la versión cinematográfica.

Hayes pasó de cumplir una condena de 4 años a una cadena perpetua (30 años mínimo); el entorno que le rodea y las constantes torturas hacen que Billy enloquezca. El preso no pierde el instinto de supervivencia ni sus ganas de escapar aunque este enajenado, y aunque parezca que la palabra libertad no forme parte de su destino.

Hay 2 acciones en mi opinión que suponen un punto de inflexión para Hayes. Una relacionada con una acción y otra con un elemento técnico. Trasladado a las celdas donde se encuentran los presos con enfermedades mentales, los reos tienen una zona para andar en circulo en dirección a las agujas del reloj. Billy decidirá andar en dirección contraria a los demás (algo considerado irrespetuoso), a la vez que afirmará que el no es una "máquina estropeada". A esto le sumamos que en la parte técnica, tras recibir dinero de su familia y para mostrar que ha vuelto a la cordura, que ha decidido que es el momento de huir, el director le "regala" unos planos contra picados ensalzándolo. Su instinto de supervivencia renace.

el_expreso_de_medianoche_brad_davis_locuraEs una película muy dura, con buenas interpretaciones y algún desliz perdonable. La banda sonora es muy agobiante, la situación lo pide. Al principio y al final se mezclará con los latidos del corazón de Billy. Muy efectiva.