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jueves, 17 de septiembre de 2015
'The Rocky horror picture show' (1975)
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sábado, 8 de agosto de 2015
'PARÍS, TEXAS' (Paris, Texas, 1984)
El camino
Contiene spoilers.
Caminar. Caminar sin descanso. No parar de andar hasta llegar al destino marcado. Caminar con el objetivo de soltar esa carga que se ha convertido tan pesada. Un viaje para volver a empezar y solucionar los problemas del pasado. Un camino en busca de un perdón, de otra oportunidad. Un camino para encontrar la calma y seguir adelante.
Travis (Harry Dean Stanton) viste con traje y una gorra de color rojo, va caminando por el desierto de Texas. No habla con nadie y parece estar perdido. ¿Quién es Travis? ¿Cómo ha llegado a esa situación?
En su camino entra en un bar en busca de agua y debido al esfuerzo se desmaya. Su hermano Walter acude en su busca. Hace casi cuatro años que no tenían noticias suyas. Travis no quiere hablar, ha estado apartado de la sociedad y Walter le ayuda a incorporarse a la misma poco a poco. Cuatro años atrás Travis abandonó a su mujer y a su hijo y desconocemos el motivo. Ahora parece estar decidido a rehacer su vida. Jane (Nastassja Kinski) desapareció a la par que travis. Recuperar a su hijo, encontrar a su mujer y recomponer los pedazos de una familia rota parecen que son los objetivos que Travis tiene ahora.
Travis (Harry Dean Stanton) viste con traje y una gorra de color rojo, va caminando por el desierto de Texas. No habla con nadie y parece estar perdido. ¿Quién es Travis? ¿Cómo ha llegado a esa situación?
En su camino entra en un bar en busca de agua y debido al esfuerzo se desmaya. Su hermano Walter acude en su busca. Hace casi cuatro años que no tenían noticias suyas. Travis no quiere hablar, ha estado apartado de la sociedad y Walter le ayuda a incorporarse a la misma poco a poco. Cuatro años atrás Travis abandonó a su mujer y a su hijo y desconocemos el motivo. Ahora parece estar decidido a rehacer su vida. Jane (Nastassja Kinski) desapareció a la par que travis. Recuperar a su hijo, encontrar a su mujer y recomponer los pedazos de una familia rota parecen que son los objetivos que Travis tiene ahora.
Su hermano Walter y la mujer de este han ejercido de padre del pequeño Hunter durante los cuatro años que ha estado alejado de sus padres. La relación entre padre e hijo está desarrollada de una forma cercana, con momentos infantiles o cómicos, como la escena del paseo paralelo desde el colegio hacía casa. Una escena sin discursos ni palabras. Travis se gana la complicidad de Hunter con gestos y pantomima, dos caminos que avanzaban en paralelo terminan juntándose al final de ese paseo. Una bonita escena que muestra la recuperación de una relación padre-hijo perdida.
El viaje continúa. Leemos la frase "do not enter" en la columna de un edificio. Casualidad o no, parece advertirnos de que una vez cruzada la línea ya no hay marcha atrás. Travis entra en la ciudad, hacía un lugar que seguramente esté unido al dolor. Ha encontrado a Jane.
"Ella le dijo que soñaba con escapar. Eso era todo lo que había soñado: escapar" - Travis. Frase de 'París, Texas'
Jane. Es esa jóven chica que quería escapar, que soñaba con escapar de una situación dañina. Se sentía atada, sentía rabia... Estaba atrapada en un hogar con un marido que no la trataba bien, muy celoso... Ahora Jane trabaja haciendo peep-shows, es decir, representa escena cotidianas ante hombres que la observan tras un espejo. Ellos la ven a ella, ella en cambio, no les ve a ellos. El desierto en el que Travis se pierde es la habitación en la que Jane se encierra. Escapó, pero no olvidó.
"Tú solo... desapareciste. Y ahora estoy trabajando aquí. Escucho tu voz todo el tiempo. Cada hombre tiene tu voz"Travis busca perdón y su camino es una especie de redención. Su relación parecía idílica tal y como vemos en las imágenes que proyecta su hermano. Pero son imágenes, una ilusión... Poco queda ya de aquello que un día fueron. Travis busca un lugar donde perderse, un lugar sin calles, sin nadie alrededor... Un lugar como París (Texas). Él quiere reconstruir aquello que en su día destruyó, pero puede que ahora sea más consciente que nunca de que él es la pieza que no encaja en ese puzzle.
Tanto Jane como Travis sueltan todo el dolor que llevan guardado dentro. Siendo honestos, sinceros. Un espejo/pared los separa pero parece que se ven mejor que nunca. La escena, la larga conservación en la que ambos se desahogan resulta magnífica. La luz, el color, los planos... Hay momentos en los que parece que el espejo desaparece, cuando ella reconoce a Travis. También hay momentos en los que Travis y Janes se funden en uno. La primera vez ella viste de fucsia, la segunda de negro. No hay enfado, hay ganas de hablar sobre todo aquello que les quedó por decir. Transmiten mucho y Wender muestra y cuenta mucho utilizando los distintos tipos de plano.
'París, Texas' es una película que gana con el segundo visionado, al fijarte en los pequeños detalles. Es un drama, una road movie en las que dos personajes necesitan reencontrarse para poder seguir adelante. El trabajo de fotografía es destacable, al igual que la dirección de Wenders y las interpretaciones de los protagonistas. Tiene drama pero también tiene momentos más amables. Es una de esas historias que se va cocinando a fuego lento. Notable.
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lunes, 8 de diciembre de 2014
'Metrópolis' (1927)
El mediador entre las manos y la cabeza...
El cine mudo abarcó todo tipo de historias y muchas de
ellas resultaron ser muy ambiciosas, llegando incluso a dejar cerca de la ruina
a las productoras que osaban a invertir en dichas películas. El cine mudo mostraba
relatos bíblicos, melodramas románticos, historias de sombras y terror u otras
más tiernas y amables. También había acción, o podrían limitarse a la sucesión
de divertidos gags o trucos de "magia", sacándole el máximo provecho
al montaje cinematográfico. Hay películas de los comienzos del cine que todavía
son capaces de ganarse al espectador actual. En realidad su oferta no difiere mucho
de la oferta cinematográfica actual (en lo que a género se refiere), pero ellos
fueron los pioneros y referentes de lo que vendría más tarde.
Si hablamos de ciencia-ficción, 'Metrópolis' de Fritz Lang es uno de los referentes del género. Una
película con una producción espectacular en la que predominaban los efectos y
decorados artesanos. Tras varias restauraciones, hoy podemos disfrutar de la
versión más fiel a aquella que Lang ideó y dirigió en 1927. Han pasado casi 90
años desde su estreno, y pese a que su historia resulte predecible y algo
ingenua; su montaje y el poder de su imaginario sigue resultando visualmente
espectacular.
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jueves, 21 de noviembre de 2013
'Persona' (1966)
La consciencia y la identidad
Ingmar Bergman es un director personal. En
sus películas nos muestra de forma indirecta parte de su vida, sucesos
biográficos que para él fueron significativos, mostrando de ese modo una parte
de su carácter (“por supuesto que soy autobiográfico” ha afirmado el director
en alguna ocasión).
La
película ‘Persona’ va unida a su
experiencia vivida en un hospital. Bergman pasó cerca de seis horas
inconsciente debido a los efectos de la anestesia. En ese momento Bergman no
distinguía lo que era real y lo que no. Esa sensación entre la existencia y la
no existencia, entre la consciencia y la
inconsciencia, Bergman la definió como algo maravilloso. El director,
inspirado por ese sentimiento, realizó esta magnífica y compleja película.
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miércoles, 11 de septiembre de 2013
‘Extraños en un tren’ (1951) – El reflejo de un cristal
Contenido relacionado: 'Rebeca' (1940)
Una estación de tren, el capitolio al fondo, dos hombres
están a punto de subirse al tren. No vemos sus rostros, solo sus zapatos, unos
blancos y otros negros. Uno de ellos entra en el plano por la izquierda, el
otro por la derecha. Todo parece señalar que van a encontrarse. Un simple y
casual golpe entre ambos da pie a una conversación que cambiará sus vidas. Así
empieza ‘Extraños en un tren’. Un comienzo magnífico.
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miércoles, 28 de agosto de 2013
'REBECA' (Rebecca, 1940)
Anoche soñé que volvía a Manderley
"Anoche soñé que volvía a Manderley..." con esa conocida frase comienza 'Rebeca', la primera primera película estadounidense de Alfred Hitchcock. Al maestro del suspense no le convenció demasiado la historia de la película ya que según él, carecía del sentido de humor que se aprecia en otras de sus producciones y además consideraba que la película era "una película de época". Puede que a Hitchcock no le gustase demasiado el resultado final de la película, pero es una película que ha soportado bien el paso del tiempo.
'Rebeca' es un drama psicológico con intriga y que trata temas como el peso del pasado y los recuerdos. Una película con una atmósfera inquietante que se disfruta de princpio a fin.
La película comienza en Montecarlo, durante unas vacaciones. Una joven humilde (Joan Fontaine), de la cual desconocemos su nombre, trabaja como dama de compañía de la señora Van Hooper. La joven es inocente, insegura y algo torpe. Un día, al borde de un acantilado, se encuentra con el señor De Winter (Laurence Olivier). Maxim De Winter es un aristócrata inglés que ha quedado viudo recientemente. Pese a la diferencia de edad y de clase social, ella es la cenicienta que acaba de encontrar a su principe azul y está dispuesta a vivir su cuento de hadas. La joven pasa a ser la nueva señora De Winter. La pareja se instala en Manderley; la enorme, barroca y algo terrorífica mansión del señor De Winter. La mansión es un personaje más de la historia.
Esa magia, ese idílio inicial, empieza a desvanecerse en el momento en el que se acomodan en Manderley. El recuerdo de Rebeca, la difunta esposa del señor De Winter, siempre está presente. Como actual señora De Winter, la joven se siente presionada y tiene miedo de no estar a la altura o de no cumplir con las expectativas. La situación le supera psicológicamente ya que, de cierto modo, tiene que luchar contra el fantasma de Rebeca, contra un recuerdo. Y no será una lucha fácil.
Los recuerdos tienen bastante importancia en el desarrollo de la historia. Por una lado, el personaje interpretado por Joan Fontaine piensa que los recuerdos son algo positivo, algo que merece la pena guardar. Maxim, en cambio, piensa que los recuerdos también pueden ocultar demonios y que pueden condicionar el presente. Para Maxis, los recuerdos son una carga díficil de quitarse de encima. Y así nos lo muestra Alfred Hitchcock.
Durante la película, los recuerdos felices los vemos reflejados en proyecciones en el salón de Manderley: las imágenes de la luna de miel de la pareja en la que todo es luz y felicidad, en la pantalla. En el salón, todo está oscuro. La oscuridad predomina frente a la luz, frente a la felicidad. Manderley y el recuerdo de Rebeca se interponen entre ellos.
El mar, el viento, las sombras... Hitchcock crea una atmósfera perfecta. Como espectadores, tenemos siempre la sensación de que Rebeca está presente, aunque no físicamente. Hitchcock convierte a la mansión en un personaje más, que parece tener vida propia y que condiciona el carácter de los protagonistas.
Para crear esa sensación inquietante hay un personaje que es fundamental: la señora Denvers (Judith Anderson), el ama de llaves de Manderley. Denvers aparece y desaparece sin avisar, es sigilosa, tiene un rostro apático u casi no parpadea. Además, rara vez la vemos caminar. Denvers es una mujer que adoraba y que quería a Rebeca. La señora Denvers es parte del hogar y es quién se encarga de que el recuerdo de Rebeca siga vivo. Siempre está observando. Un personaje, aterrador.
En 'Rebeca' se tratan varios temas comunes en las películas de Hitchcock: el sentimiento de culpa o el lado siniestro de la belleza. ¿Se siente realmente culpable el señor De Winter por lo sucedido?¿Era Rebeca la mujer más bella y perfecta? Además, la mansión resulta ser más tenebrosa que acogedora.
Uno de los conflictos más importantes que se dan en la película tiene relación con la identidad del personaje de Joan Fontaine. Ya de inicio, es un personaje sin nombre. No sabemos mucho sobre ella. Se esfuerza en cambiar, dejando atrás a la chica que enamoró a Maxim con su naturalidad para convertirse en aquella mujer perfecta de la que se supone que Maxim sigue enamorado. El momento combre de su búsqueda de identidad está relacionado con un vestido.
Con la intención de complacer a su marido, la joven acepta inocentemente los consejos de la señora Denvers y se viste, sin saberlo, con un traje que ya había vestido Rebeca. Lo que iba a ser una bonita sorpresa, sólo genera rechazo en su marido. Para definir su identidad, tiene que imponerse y decir alto y claro que ella es la señora De Winter.
'Rebeca' es una especie de cuento; un drama romántico que te atrapa y que aunque parece que deja alguna cuestión sin resolver, hace que el espectador se implique en la historia de igual manera. La película está llena de giros argumentales y cada cual más sorprendente que el anterior.
Los actores realizan un buen trabajo, especialmente Joan Fontaine que empieza siendo el reflejo de la dulzura y naturalidad para terminar agobiada, presionada y conteniendo su ira (eso sí, encontrando su sitio).
'Rebeca' es una película que me encanta por la tensión e intriga que se mantiene durante toda su historia.
El recuerdo de Rebeca
Durante la película, los recuerdos felices los vemos reflejados en proyecciones en el salón de Manderley: las imágenes de la luna de miel de la pareja en la que todo es luz y felicidad, en la pantalla. En el salón, todo está oscuro. La oscuridad predomina frente a la luz, frente a la felicidad. Manderley y el recuerdo de Rebeca se interponen entre ellos.
El mar, el viento, las sombras... Hitchcock crea una atmósfera perfecta. Como espectadores, tenemos siempre la sensación de que Rebeca está presente, aunque no físicamente. Hitchcock convierte a la mansión en un personaje más, que parece tener vida propia y que condiciona el carácter de los protagonistas.
La señora Denvers, el ama de llaves de Manderley
Para crear esa sensación inquietante hay un personaje que es fundamental: la señora Denvers (Judith Anderson), el ama de llaves de Manderley. Denvers aparece y desaparece sin avisar, es sigilosa, tiene un rostro apático u casi no parpadea. Además, rara vez la vemos caminar. Denvers es una mujer que adoraba y que quería a Rebeca. La señora Denvers es parte del hogar y es quién se encarga de que el recuerdo de Rebeca siga vivo. Siempre está observando. Un personaje, aterrador.
En 'Rebeca' se tratan varios temas comunes en las películas de Hitchcock: el sentimiento de culpa o el lado siniestro de la belleza. ¿Se siente realmente culpable el señor De Winter por lo sucedido?¿Era Rebeca la mujer más bella y perfecta? Además, la mansión resulta ser más tenebrosa que acogedora.
La identidad del personaje sin nombre
Uno de los conflictos más importantes que se dan en la película tiene relación con la identidad del personaje de Joan Fontaine. Ya de inicio, es un personaje sin nombre. No sabemos mucho sobre ella. Se esfuerza en cambiar, dejando atrás a la chica que enamoró a Maxim con su naturalidad para convertirse en aquella mujer perfecta de la que se supone que Maxim sigue enamorado. El momento combre de su búsqueda de identidad está relacionado con un vestido.
Con la intención de complacer a su marido, la joven acepta inocentemente los consejos de la señora Denvers y se viste, sin saberlo, con un traje que ya había vestido Rebeca. Lo que iba a ser una bonita sorpresa, sólo genera rechazo en su marido. Para definir su identidad, tiene que imponerse y decir alto y claro que ella es la señora De Winter.
'Rebeca' es una especie de cuento; un drama romántico que te atrapa y que aunque parece que deja alguna cuestión sin resolver, hace que el espectador se implique en la historia de igual manera. La película está llena de giros argumentales y cada cual más sorprendente que el anterior.
Los actores realizan un buen trabajo, especialmente Joan Fontaine que empieza siendo el reflejo de la dulzura y naturalidad para terminar agobiada, presionada y conteniendo su ira (eso sí, encontrando su sitio).
'Rebeca' es una película que me encanta por la tensión e intriga que se mantiene durante toda su historia.
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sábado, 20 de abril de 2013
'GATTACA' (Gattaca, 1997)
La genética y el destino
'Gattaca' es una película de ciencia ficción dirigida y escrita por Andrew Niccol. La historia se sitúa en un futuro no muy lejano en el que los avances realizados en el campo de la genética permiten crear seres humanos perfectos. La sociedad discrimina a aquellos que padecen algún tipo de enfermedad o minusvalía y los etiqueta como inválidos. Vincent Freeman (Ethan Hawke) es uno de esos habitantes "no válidos". La sociedad no es la única que margina a Vincent, ya que para su padre también es un inválido.
El sueño de Vincent es participar en una de las misiones organizadas por la Corporación Gattaca y viajar al espacio. Aunque su deficiente genética le cierra todas las puertas, Vincent está dispuesto a cambiar su destino. Con la ayuda de Jerome Morrow (Jude Law) idea un complicado y arriesgado plan para lograr entrar en Gattaca. Jerome es una persona válida pero tras sufrir un accidente vive atado a una silla de ruedas.
"Yo sólo te he prestado mi cuerpo, tu me has prestado tu sueño"
Jerome presta su identidad a Vincent para que ese pueda lograr su objetivo. Tienen que trabajar con mucha cautela y nunca bajar la guardia, ya que cualquier pequeño error supondría una condena para ambos. Un asesinato pone a Vincent en el punto de mira.
'Gattaca' mezcla ciencia ficción con intriga y suspense, además se puede apreciar alguna pincelada de cine negro y drama romántico. Con poco elementos, Andrew Niccol consigue crear una atmósfera atractiva en la que los amplios espacios se intercalan con lugares que encierran a los personajes. La sociedad se ha convertido en un lugar frío, gris y artificial. Un lugar en aparencia sano, pero contaminado y controlado por la discriminación.
La ciencia y los avances en genética cada vez están más cerca de la realidad que de la ficción, lo que hace que la película tenga un toque realista que le favorece; pero también pienso que la parte de intriga, la mezcla con la superación personal y la tensión que logra plasmar el director es lo que convierten a 'Gattaca' en una película distinta dentro del género.
La banda sonora compuesta por Michael Nyman ayuda a dramatizar varias escenas y como pieza musical me parece buena pese a tener demasiada presencia durante la película. Las tramas secundarias complementan bien la trama principal ya que ayudan a entender mejor el comportamiento y el carácter de Vincent y otros personajes. Funcionan. La dirección artística me ha parecido que está cuidada ya que logra crear una buena atmósfera sin demasiados artilugios, y el final, me encanta: emotivo, trágico y algo esperanzador a la vez.
'Gattaca' y la genética
La película toma como
base los avances en la genética y su aplicación discriminatoria en un futuro no
muy lejano. Para enfatizar esa idea hay varios elementos que funcionan como símbolo
del ADN humano, el más explícito quizás sea la escalera de la casa de Jerome.
Spoiler. Hay una escena clave relacionada con esa escalera con la que el director plasma la idea que ni el mayor de los avances genéticos puede controlar el espíritu o las ganas de luchar de un individuo.
"No hay gen para el espíritu humano"
Spoiler. Hay una escena clave relacionada con esa escalera con la que el director plasma la idea que ni el mayor de los avances genéticos puede controlar el espíritu o las ganas de luchar de un individuo.
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jueves, 31 de enero de 2013
'REQUIEM POR UN SUEÑO' (Requiem for a dream, 2000)
Los sueños
'Requiem por un sueño' es una película que podríamos incluir en el grupo de películas que te dejan mal cuerpo después de su visionado. Es una película que impacta bastante. En la película dirigida por Darren Aronofsky los protagonistas realizan una demoledora baja a los infiernos. Esos "viajes" están marcados por la adicción a las drogas. Viajes sin billetes de vuelta que pagarán caro. 'Requiem por un sueño' es una película deprimente, que agobia y marea y que tiene un final terrorífico. Aronofosky con su película le atiza un duro golpe al idealizado sueño americano.
Como todo individuo, los personajes de esta historia tienen sueños y aspiraciones. Harry (Jared Leto) quiere pasar toda su vida junto a Marion (Jennifer Connelly), ella es su sueño. La pareja, junto a Tyrone (un amigo de Harry), empieza a vender (y consumir) droga para poder abrir un negocio. Al principio la venta va bien, pero no tarda en complicarse. No consiguen todo el dinero que necesitan para seguir adelante y hacen todo lo posible para conseguir más droga.
La siguiente crítica contiene spoilers.
Por otra parte tenemos a Sara (Ellen Burstyn), la madre de Harry. Sara sueña con aparecer en su programa de televisión favorito. Su objetivo es salir lo más guapa posible ante las cámaras, por eso, empieza una estricta dieta que complementa con unas pastillas. Por primera vez en muchos años Sara se siente feliz y querida por aquellos que le rodean. Sara desarrolla dos tipos distintos de adicción: una a las pastillas (que la enajenan) y otra a la televisión.
Para Darren Aronofsky el sueño americano no existe. Todos los sueños tarde o temprano mueren. Los protagonistas están dispuestos a todo, no tienen intención de dejar sus respectivas adicciones y cada vez se hunden más. Van perdiendo el control, llegando incluso a olvidar sus objetivos iniciales... El tiempo pasa y no encuentran solución. Las consecuencias son dramáticas. Y todo por lograr unos sueños que se alejan con cada paso que dan.
Las elecciones formales de Aronofsky, la forma en la que opta por grabar, marea. Pero tiene cierta lógica dentro del contexto de la película ya que complementa a la historia subrayando la desesperación y el caos en el que viven los personajes. Los distintos efectos que causan las drogas sobre los personajes se reflejan con la cámara rápida, ojos de pez, movimientos de cámara e imágenes distorsionadas. El montaje rápido visualmente es muy efectivo, pero también según avanza la película su uso resulta algo repetitivo o reiterativo. La pantalla partida para mostrar los distintos puntos de vista de una misma acción no está mal y eso que es una elección que normalmente no me suele convencer.
De la muy conocida banda sonora no hay nada nuevo que añadir, el tema principal es sublime aunque quizás esté demasiado explotado. Las interpretaciones me han parecido muy buenas.
'Requiem por un sueño' es una película con imágenes difícil de olvidar. Terror, drama y un clímax que lleva las acciones al extremo. Es como si Darren Aronofsky hubiera decidido castigar a sus personajes por el mero hecho de tener sueños y aspiraciones.
Los protagonistas cada vez se van hundiendo más y la salida parece estar fuera de su alcance. Su único objetivo era hacer todo lo posible para lograr eso que tanto desean, por eso, una vez desvanecido el sueño, no tienen nada por hacer, y están solos y perdidos.
Al final, recordamos un sueño en el que Marion vestida de rojo y con el mar de fondo espera a Harry. Marion desaparece. Los sueños se esfuman. Los sacrificios no han servido de nada.
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sábado, 1 de diciembre de 2012
'EL CLUB DE LA LUCHA' (Fight Club, 1999)
¿Quién es Tyler Durden?
Todo el mundo le pregunta a, llamémosle Jack (ya que en realidad no tiene nombre), si conoce a Tyler Durden y lo cierto es que nadie conoce a Durden mejor que él. La secuencia de créditos iniciales nos sitúan en lo que será el clímax de la película. Jack tiene una pistola metida en la boca y Tyler Durden está a punto de apretar el gatillo. Una impactante forma para captar la atención del espectador. 'El club de la lucha' me parece una notable película dirigida por David Fincher. Oscura en su forma y en su mensaje, la película de Fincher gustó más al público que a la crítica especializada.
El siguiente análisis contiene spoilers.
Jack (Edward Norton) es el encargado de narrar la historia y de presentarnos al ya nombrado Tyler Durden (Brad Pitt). Mediante un largo flashback acompañamos a Jack durante la película y conoceremos cada pequeño detalle de su miserable vida.
Jack es un oficinista amargado que padece insomnio. Un sujeto pasivo que vive bajo las reglas del capitalismo y el consumismo, una copia de la copia de la copia... de cualquier otro ciudadano corriente. Su identidad o personalidad está unida a eso que compra y consume: Starbuck, Ikea, productos de marca...
Para conciliar el sueño Jack empieza a asistir a reuniones de apoyo, se convierte en una especie de adicto al consumo de esas sesiones. Jack se aprovecha del dolor ajeno para sanar el suyo. Todo va bien hasta que conoce a Marla (Helena Boham Carter), una chica que utiliza las reuniones con el mismo propósito. Jack recae y ya no puede dormir. La mentira de Marla refleja la suya. El protagonista se ve demasiado idenficado con esa peculiar desconocida. Marla y Jack deciden repartir las clases como si estuviesen peleando por la última camisa de las rebajas.
La mezcla entre la realidad y la ficción causada por su insomnio cada vez es más evidente. Y en ese momento aparece Tyler Durden en sus vidas.
En uno de los muchos viajes que Jack realiza por cuestiones laborales, ve por primera vez a Tyler Durden, un extravagante vendedor de jabón que lleva un maletín idéntico al suyo. Cuando vuelve a casa, Jack, atónito, observa como una explosión ha destrozado su apartamento. Como se ha quedado sin casa, Jack llama a Tyler, pero este no contesta. Tyler le devuelve la llamada en el que supone un momento clave en el desarrollo de la locura de Jack. Tentado por las ideas de Tyler crearán 'El club de la lucha'.
Aunque empieza como un juego, el club termina por convertirse en algo serio e incontrolable. Cada vez más gente quiere formar parte del violento club. Los miembros del club utilizan las peleas para recebir golpes más bien. Quieren sentirse vivos.
Jack ha entrado en el mundo de Tyler. Un mundo que le atrae y del que, por el momento, no quiere salir. A través de Tyler Jack explora sus impulsos más nihilistas: "¡Qué se joda todo!". Tyler Durden piensa que la sociedad carece de dirección, que la generación actual está perdida, sin objetivos y sin rumbo. Para Tyler la vida solo merece la pena si se lucha por algo (y si es contra el sistema, mejor).
Tyler reprocha al espectador que pierda el tiempo leyendo avisos inútiles, o comprando lo que le dicen que compren. Anima tanto a Jack como al propio público a tirar todo por la borda.
La vida desmoronada de Jack toca fondo desde el momento en el que decidió entrar en el mundo de Durden. Sólo cuando ha perdido todo logra la capacidad o la libertad para hacer cualquier cosa. Tyler se convierte en una especie de mentor para Jack. Tyler es el reflejo de lo que Jack desea ser. Juntos, intentan generar el caos en la sociedad.
La presentación de Tyler Durden
Como espectadores acompañamos a Jack durante toda la película y nos ponemos en su piel por lo que padecemos los efectos de su insomnio junto a él. En la película hay un momento meta-cinematográfico en el que dirigiéndose directamente al espectador explican cómo trabaja un proyeccionista de cine. Tyler Durden cuela fotogramas de desnudos en películas familiares. Ese "flashazo" que nos explican los protagonistas, Fincher lo lleva aplicando desde el inicio de la película pero con imágenes de Tyler.
Antes de que vemos por primera vez a Tyler ya hemos apreciado tres o cuatro flashazos de él, además de un cameo en un anuncio televisivo. Es decir, la aparición de Tyler en la vida de Jack y en la del espectador es simultánea. El personaje creado por Jack a causa de su insomnio también está entrando en nuestra mente. Una manera milímetrada y magnífica para entrar en el juego.
Las dos caras de una misma persona
El bien y el mal; el pasivo y el activo; el ángel y el demonio; realidad y ficción ("Nunca te duermes del todo y nunca estás del todo despierto")... No importan los parámetros que escojamos, Jack y Tyler son las distintas caras de una misma persona. El cuerpo y la mente. Eso está reflejado mediante distintos elementos formales, como lo es el uso estratégico de elementos dentro de un plano o el uso del desenfoque. Cuando comparten plano, siempre hay algo que separa a Jack y a Tyler.
En el plano de la clínica vemos a Tyler desenfocado al fondo del plano, justo a la altura de la cabeza de Jack. El plano enfatiza la idea de que Tyler es algo que está dentro de la mente de Jack, su subconsciente por así decirlo. David Fincher utiliza este recurso en más de una ocasión. Mediante el diálogo de esa escena nos damos cuenta de que Jack es el reflejo de la pasivididad que tanto detesta Tyler: "Tyler hablabla por mi" dice Jack. La vocecilla de Tyler es la que le dice cómo tiene que justificar el motivo de sus heridas. Las palabras de Tyler vuelven a ser importantes en la escena en la que Jack hace frente a su jefe cuando descubre las reglas del club de la lucha por casualidad. En ese instante la voz en off de Jack dice lo siguiente: "De mi boca salían las palabras de Tyler. Y yo solía ser un tipo agradable".
Tras ver la película en más de una ocasión la historia pierde el efecto sorpresa el primer visionado, pero también se aprecian mucho mejor los detalles y los efectos del insomnio, además del juego entre Jack y su alter ego nihilista Tyler. Fincher maneja bien los recursos para mostralidad la dualidad del protagonista.
En el plano de arriba las puertas del fondo separan a Tyler y a Jack añadiéndole cierto toque simétrico al plano. Además, la chupa roja de Durden destaca frente a el vestuario de Jack que siempre viste con tonos grises y blancos. La persona que no existe, por tanto, parece estar más viva que la que tiene vida. Más aún, el personaje de Tyler va a unido al fuego (explosivos, quemaduras, impulsos destructivos...), mientras que Fincher opta por relacionar a Jack con el hielo (la cueva, el pingüino...), se complementan.
El protagonista está enfermo, pero la sociedad también
El insomnio hace que Jack mezcle la realidad y la ficción. Necesita dormir pero es incapaz. El hecho de que tampoco sea capaz de mantener una relación con Marla no hace más que agravar su problema. Ese sentimiento miserable es uno de los motivos de la aparición de Tyler en su vida. Mediante el personaje creado por el somnoliento Jack, la película reflexiona sobre el consumismo excesivo y la falta de identidad de la sociedad moderna. Tyler crítica que en un mundo en el que la imagen tiene más importancia que cualquier otro elemento, no hayforma de sentirse humano. "Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión son nuestras vidas" afirma la frase de Tyler Durden.
Tampoco es casualidad que Tyler Durden venda jabón. Tyler está dispuesto a limpiar la sociedad y general el caos para que las cosas cambien. El jabón se convierte en un elemento simbólico y es el ingrediente fundamental de sus planes. La explosión final refleja uno de los objetivos de el lado oscuro de Jack: nada puede cambiar a mejor a no ser que arranques el problema de raíz.
Tyler, el mentor. Jack, el alumno.
Mediante el club de la lucha Tyler enseña a Jack el camino que tiene que seguir para lograr la sabiduría. El uno necesita del otro, pero el que tiene que decidir es Jack. El que tiene que dar un paso al frente y defender lo que él ha decidido ser. Hay un momento clave en el que Jack empieza a darse cuenta de que sin ser consciente de ello ha cruzado el límite: la muerte de Bob. Se supone que el club de la lucha hace que se sienta más vivo, pero ese suceso pone en jaque ese sentimiento.
Cuando todo se le ha ido de las manos, cuando reconoce que Tyler no existe, que es una creación de su mente, Jack marca unos límites. Incluso el personaje de Durden cambia. En el momento en el que Tyler mete a Marla en el juego Jack decide que no quiere ser como esa persona que tanto deseaba ser.
Jack decide por fin ser dueño de su vida. Ha aprendido a luchar por lo que quiere, a marcar la diferencia y a no hacre caso de lo que le dicen. Cuando controla su locura, controla a Tyler. Cuando Tyler muere, el mentor desaparece.
Y es en este momento en el que recuperamos la escena de créditos inicial. En las películas de David Fincher los títulos de crédito suelen adelantar acontecimientos y los de 'El club de la lucha' son ejemplo de ello. La secuencia comienza dentro de la cabeza de Jack y termina con un primera plano suyo apuntándose con una pistola. Una brillante forma de mostrar en un par de minutos la causa y el efecto de su problema.
"La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados."
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lunes, 15 de octubre de 2012
'GREASE' (Grease, 1978)
You're the only one that I want
Dentro del género musical, 'Grease' es uno de los más reconocidos o con más seguidores. Me parece un buen musical (confieso que nunca me aburriré de verlo). Es divertido, no ha envejecido del todo mal y tiene personajes que se han convertido casi en iconos. La banda sonora, tanto los temas que cantan los protagonistas como los que escuchamos en un segundo plano, son magníficos.
La base de la 'Grease' es bastante sencilla: chico aparentemente inocente y chica dulce se enamoran durante el verano. Danny Zuko (John Travolta) y Sandra Olsen (Olivia Newton-John) vuelven a encontrarse pero en el instituto, y claro, las cosas han cambiado. Danny resulta ser un chico rebelde y popular. No queda rastro del adorable chico del que Sandy se enamoró. Ambos tienen que elegir entre la rebeldía y el amor. Así de simple. Y funciona.
'Grease' es un referente del género musical y también de las películas de adolescentes (aunque el reparto poco tuviera de adolescente). la película ha conseguido convertirse en una marca. Su banda sonora, su vestuario, sus canciones que todos hemos canturreado en alguna que otra ocasión... 'Grease' se convirtió en la tercera película más taquillera de la historia en su momento, sólo superada por 'Tiburón' y 'Star Wars'. Poco que añadir sobre la película, que trata temas más adultos de lo que su aparente "ingenuidad" quiere mostrar. Creo que merece la pena comentar algunas curiosidades sobre 'Grease'.
Curiosidades de 'Grease'
Uno de los elementos más "cuestionables" de la película puede ser la edad del reparto. Los protagonistas de 'Grease' acaban de graduarse, pero los actores... hace tiempo que lo habían hecho ya. John Travolta tenía 23 años cuanto interpretó a Danny Zuko, Olivia Newton-John 28 años y Stockard Channing, 33 años. Eso sí, han pasado los años y la verdad es que es imposible imaginarse a otro Danny o a otra Sandy. La diferencia de edad entre actor y personajes suele ser un desliz fácil de perdonar.
¿Censurada? Aunque 'Grease' es menos inocente de lo que aparenta, censurarla puede resultar excesivo. Pero sí, hubo censura, concretamente en la mítica canción 'Grease Lightning'. La película es una adaptación cinematográfica del musical de Broadway. En la obra teatral, al parecer, la escena en la que Danny y compañía "tunean" su coche tenía bastantes más referencias sexuales. Los productores de la película decidieron por ello eliminar esas refrencias. Para algunos la escena no es más que una canción sobre un coche; para otros, una metáfora sobre la virilidad.
John Travolta y Olivia Newton-John. La pareja protagonista de 'Grease' no tardaron en convertirse en estrellas tras el estreno de 'Grease', además Travolta acababa de protagonizar 'Fiebre del sábado noche'. Por eso, debido a ese nuevo "estatus", Travolta decidió que tenía que ser él quien cantase el tema 'Grease Lightning' (por puro capricho). Por potra parte, tras terminar el rodaje decidieron añadir la escena de la balada por excelencia del musical: "Hopelessly devoted to you" cantada por Olivia Newton-John. Los productores pensaban que Sandy tenía que tener su propia balada al igual que Danny y su 'Sandy', por eso la compusieron exclusivamente para la película.
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viernes, 20 de julio de 2012
'El Caballero Oscuro' (2008) - La leyenda y el Joker
Con 'Batman Begins' Christopher Nolan dio comienzo a lo qué se ha convertido en una de las trilogías más completas del cine de superhéroes.
Si en 'Batman Begins' lo más importante era volver a levantarse de todas las caídas, en 'El Caballero Oscuro' Bruce Wayne tendrá que levantarse y afrontar lo que conlleva ser un héroe. En esta segunda entrega, Batman ya es el símbolo de la justicia en Gotham. Todos los delincuentes le temen y la criminalidad ha bajado. Los ciudadanos de Gotham afrontan sus temores, no se dejan intimidar, se sienten protegidos bajo el foco de el Caballero Oscuro. Batman se ha convertido en la leyenda que ambicionaba ser.
Lo que no esperaba Wayne era el peso o carga emocional que implica ser un símbolo, y eso le sobrepasa. Aprovechando que Gotham es una ciudad "limpia", llena de luz y tranquilidad, Wayne piensa que es el momento para defender o implantar nuevos héroes en la sociedad, más reales y cercanos al ciudadano; que simbolicen la justicia, la honradez y la esperanza sin necesidad de artilugios. Harvey Dent, el Fiscal del Distrito, se convertirá en el nuevo protector de Gotham.
Pero entre tanta luz, se esconde la más temible de las sombras.
La gran baza de esta segunda entrega se encuentra en su villano. Si Christian Bale ha reinventado a Batman, Heath Ledger convierte a El Jóker en el mayor de los villanos, insuperable. Anárquico, nervioso, desequilibrado, demente, impredecible,que hace el mal porque disfruta con ello... El Joker provoca el caos en una ciudad dónde parecía que el orden por fin se había establecido. Las acciones sin reglas que lleva a cabo el Joker contrastan con las del siempre correcto Batman. En el momento que predomina el caos, el Caballero Oscuro empieza a perder el control de la ciudad que protege. Tendrá que aprender a jugar su juego.
Si en 'Batman Begins' lo más importante era volver a levantarse de todas las caídas, en 'El Caballero Oscuro' Bruce Wayne tendrá que levantarse y afrontar lo que conlleva ser un héroe. En esta segunda entrega, Batman ya es el símbolo de la justicia en Gotham. Todos los delincuentes le temen y la criminalidad ha bajado. Los ciudadanos de Gotham afrontan sus temores, no se dejan intimidar, se sienten protegidos bajo el foco de el Caballero Oscuro. Batman se ha convertido en la leyenda que ambicionaba ser.
Lo que no esperaba Wayne era el peso o carga emocional que implica ser un símbolo, y eso le sobrepasa. Aprovechando que Gotham es una ciudad "limpia", llena de luz y tranquilidad, Wayne piensa que es el momento para defender o implantar nuevos héroes en la sociedad, más reales y cercanos al ciudadano; que simbolicen la justicia, la honradez y la esperanza sin necesidad de artilugios. Harvey Dent, el Fiscal del Distrito, se convertirá en el nuevo protector de Gotham.
Pero entre tanta luz, se esconde la más temible de las sombras.
La gran baza de esta segunda entrega se encuentra en su villano. Si Christian Bale ha reinventado a Batman, Heath Ledger convierte a El Jóker en el mayor de los villanos, insuperable. Anárquico, nervioso, desequilibrado, demente, impredecible,que hace el mal porque disfruta con ello... El Joker provoca el caos en una ciudad dónde parecía que el orden por fin se había establecido. Las acciones sin reglas que lleva a cabo el Joker contrastan con las del siempre correcto Batman. En el momento que predomina el caos, el Caballero Oscuro empieza a perder el control de la ciudad que protege. Tendrá que aprender a jugar su juego.
El Jóker sabe qué carta jugar con Batman. La compasión sigue siendo el punto débil del héroe, su sentimiento de culpa. Las víctimas del caos se convierten en una carga para Wayne difícil de soportar. Por primera vez, Bruce Wayne tendrá que decidir si retirarse de su lucha o no, decidir si la presencia de Batman causa más daño que bien en Gotham.
La segunda entrega está llena de acción, mucha más acción. 'Batman Begins' se centra más en el aspecto personal de Bruce Wayne, sus motivos para impartir justicia por su cuenta, su psicología, los primeros pasos hacía el mito. En 'El Caballero Oscuro', la base la encontramos en el símbolo, en el héroe y no en la persona.
La base de la historia sigue siendo el drama, la moral, la lucha entre el bien y el mal. Eso si, es más tenebrosa que la primera, sus personajes son más ambiguos. Los buenos no son tan buenos. Aunque se defienda la seguridad de la ciudad, en los momentos más críticos, cuando la venganza corre por las venas de los personajes, el interés personal, el egoísmo, es lo que predomina. Ejemplo de ello es Harvey Dent, el Fiscal del Distrito. Una cara bonita, futuro símbolo de la justicia y del bien. Un hombre con dos caras, la de héroe y la de villano. El caos le pondrá en el límite entre el bien y el mal. Es Dent quién dice la premonitoria frase: "O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para convertirte en villano".
'El Caballero Oscuro', como su predecesora, tiene una base dramática sólida. Nolan intercala con éxito el drama y la acción. La película deja frases y personajes que pasarán a la historia. Nolan añade a la película un punto de suspense que te mantiene en tensión durante toda la película. No importa su larga duración, porque entretiene de principio a fin. Es un producto comercial, sí; pero no es una película más entre otras. Dirigida de manera increíble, y magistralmente interpretada, 'El Caballero Oscuro' es un blockbuster buenísimo.
Calificarla como Obra Maestra igual es decir demasiado, pero 'El Caballero Oscuro' es el ejemplo de cómo hacer una superproducción de calidad. Es arriesgada, valiente, y reta al espectador. Una genialidad.
Contenido relacionado: 'Batman Begins' (2005), 'El Caballero Oscuro: La leyenda renace' (2012)
Personajes de Cine: 'El Jóker'
Contenido relacionado: 'Batman Begins' (2005), 'El Caballero Oscuro: La leyenda renace' (2012)
Personajes de Cine: 'El Jóker'
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