domingo, 28 de agosto de 2016

KIESLOWSKI (TRILOGÍA TRES COLORES) - 'AZUL', 'BLANCO' Y 'ROJO'

Legalidad, igualdad y fraternidad. Azul, blanco y rojo. Tres películas que forman parte de un magnífico conjunto de historias y personajes. Todos ellos evolucionan y se transforman. Cada película parte de uno de los conceptos mencionados al comienzo de esta entrada y además, si nos fijamos en la forma y fotografía de cada una de ellas veremos que predomina un color en concreto. 

Dirigidas por Krysztof Kieslowski, las películas están llenas de pequeños detalles que refuerzan lo que cuentan y cómo se cuenta de forma independiente, pero que al mismo tiempo crean una conexión entre las tres películas (como la señora que tira la botella al contenedor, presente en las tres historias). Los personajes parece que tienen que hacer borrón y cuenta nueva, desconectar de todo para poder volver a empezar y aprender, pero al mismo tiempo es como si siempre hubiesen estado conectados.
La trilogía de Kieslowski deja un poso magnífico y las películas y sus personajes e historias van calando hondo tras su visionado.

Contiene spoilers.

'TRES COLORES: AZUL' (Trois couleurs: Bleu, 1993)



Primera entrega de la trilogía. Tras un accidente de coche, Julie (Juliette Binoche) pierde a su hija y a su marido. Ella se queda sin anda, sola. Decide que lo mejor es dejar todo atrás y empezar de nuevo. Su marido era un conocido compositor. Tras el trágico suceso ella opta por vivir su vida de forma solitaria y anónima. Piensa que los amigos y los sentimientos son ataduras. Quiere vivir su vida y sentirse libre.

"Ahora me he dado cuenta de que sólo voy a hacer una cosa: nada. Ni más posesiones ni más recuerdos, ni amores o amigos ni ataduras. No son más que trampas."

Olivier, un buen amigo, intenta que Julie salga de ese estado de aislamiento y anima a la protagonista a terminar la obra inacabada que estaba componiendo con su marido. Ella no quiere terminar esa composición, no se ve capaz, pero quizás esa sea la única forma para poder seguir adelante. Al mismo tiempo, esa idea contradice los consejos que recibe, ya que en más de una ocasión le recuerdan que tampoco es bueno dejar todo atrás y olvidar el pasado, y que es mejor guardarse algo dentro, aunque duela. Julie descubre que su marido tenía una amante y decide ir a conocerla. Quiere dejar todos sus conflictos cerrados para empezar una nueva vida. El destino le ha dado una nueva oportunidad y ahora es libre para empezar de cero y sentirse libre.

'Tres colores: Azul' es una película de ritmo pausado en la que los sucesos y acciones fluyen. En azul es el color que predomina en la película. El azul es un color que unimos a la tristeza y a la soledad. Lo vemos en el agua, en los cristales de una lámpara...

Julie pasa de tenerlo todo a no tener nada, de la vida a la muerte. Pero ahora tiene la oportunidad de "renacer". En la película también observamos la abundancia de fundidos a negro. Ese recurso, que no siempre suele funcionar en otras películas, en esta ocasión su uso resulta significativo ya que podría ser reflejo de esos pequeños pasos que hacen que Julie avance y salga de esa oscuridad en la que está sumergida. Pequeños instantes para respirar, breves momentos de calma que le dan fuerzas.

Mención aparte para la banda sonora de Zbigniew Preisner. La banda sonora de 'Azul' es preciosa y su uso resulta relevante (de las tres entregas es en la que cumple un papel más importante). La música ha formado parte de la vida de Julie y la banda sonora que escuchamos es la que Julie escucha en su cabeza, la que ella compone y la que refleja su drama, sus miedos... La música de sus sentimientos.
En esta entrega el género que predomina es el drama pero Kieslowski no se regocija en él. La historia parte de un suceso muy dramático pero la protagonista está decidida a salir adelante y el hecho de haber sobrevivido al accidente no supone una tragedia para Julie.

'TRES COLORES: BLANCO' (Trois couleurs: Blanc, 1994)



Segunda entrega de la trilogía y la más diferente de las tres en lo que se refiere al tono. Karol (Zbigniew Zamachowski) es el protagonista de esta entrega. Está muy enamorado de Dominique (Julie Delpy), su mujer. Ella en cambio, no siente lo mismo. Dominique abandona a su marido ya que él no es capaz de consumar su matrimonio. Abandonado y triste, Karol se queda sin nada. En una estación de metro conoce a Nikolai (Janusz Gajoz). La amistad surge entre los dos de inmediato, idean un plan de venganza, crean un negocio y hacen fortuna.

La igualdad es el concepto del que parte esta segunda entrega y eso es lo que busca Karol. solo llevará su plan adelante cuando esté en igualdad de condiciones con Dominique. Karol se ve obligado a huir a su Polonia natal y huye de las amenazas de su mujer. Como Julie en 'Azul', el personaje de Karol también vive una transformación: lucha por recuperar la dignidad que Dominique le ha arrebatado. Si Julie en 'Azul' pasa de la muerte a la vida, Karol intentará dejar de ser un perdedor enamorado.

"- Todos sufrimos.- Sólo quería sufrir menos."

'Tres colores: Blanco' tiene gancho gracias a un personaje carismático y "perdedor" que resulta simpático desde el comienzo y que se va convirtiendo en un personaje algo más oscuro según avanza la trama. También es la entrega en la que más momentos cómicos encontramos, como la secuencia del viaje de Karol a Polonia dentro de una maleta que se pierde en el aeropuerto. En 'Blanco' la comedia surge a partir de un conflicto dramático.

Los motivos de color blanco predominan en la película y también en el carácter ingenuo del protagonista (que cada vez se va convirtiendo en una persona más gris). En los recuerdos predomina el color blanco: el blanco del vestido de la novia, en la luz de la escena... También lo vemos en la estatua de una mujer, que podría ser reflejo de la idealización de Karol hacía Dominique. Los momentos felices entre Dominique y Karol se muestran mediante flashbacks, el día de su boda en la que la pareja sonríe y disfruta, pero son imágenes, recuerdos llenos de luz que forman parte del pasado y que parece que no tienen lugar en el presente.

Karol se transforma, cumple su plan, recupera su dignidad, ya no es un perdedor, pero esa mirada final muestra que sigue estando enamorado. Añadir que Dominique se sentía atrapada en su matrimonio, frustrada. Y así termina, encerrada.

'TRES COLORES: ROJO (Trois couleurs: Rouge, 1994)'



Cierre de la trilogía. 'Tres colores: Rojo' es la que más me ha gustado de las tres entregas, por sus personajes, por las casualidades que se dan en la historia (y también en la vida). Es la película que de forma sutil conecta las tres entregas y que con su final lanza un mensaje esperanzador. Todos salen adelante.

Valentina (Irene Jacob) trabaja como modelo. Mantiene una relación tóxica con su pareja ya que él la controla demasiado. Una noche consigue salvar la vida de una perra a la que acaba de atropellar. El dueño del animal es un juez (Jean-Louis Trintignant), un hombre que vive encerrado en su casa y que pasa el día espiando e invadiendo la privacidad de sus vecinos. El juez vive encerrado y siente que no puede cargar con la culpa de las decisiones que tomó en el pasado. Las sentencias que firmó como juez pesan sobre él ahora.

La fraternidad sería el concepto que trabaja la película. Entre el modelo y el juez surge una bonita relación de amistad y confianza (quizás en un universo paralelo y en otro tiempo podrían haber sido algo más).

Lo que más me entusiasma de 'Rojo' es la forma en la que está contada la historia y como la narración afecta al mismo tiempo al presente, al pasado y al futuro de los personajes sin hacer uso de flashbacks. Y es que, de cierto modo, la película nos habla de esos tres tiempos a la vez, de lo que fue, de lo que es y de lo que (probablemente) será.

El personaje del juez se convierte en una especie de guardián y protector de Valentina, un personaje que observa y que parece que todo lo sabe, un hombre misterioso. También encontramos un tercer personaje clave en la película: el abogado que quiere convertirse en juez. Esa historia avanza de forma paralela a la historia de Valentina y el juez, hasta que se encuentran en un punto común.
Es curioso como unas fotos que se hace Valentina en el trabajo, con un fondo rojo y una mirada triste, es la que después se da en la realidad en el final de la película. Ese juego entre el azar y las casualidades, entre la anticipación de los hechos, añaden a la historia un toque mágico.

"Tengo la impresión de que a mi alrededor está pasando algo importante, y eso me asusta."

Es como si el presente anticipase el futuro y ese futuro se relatase al mismo tiempo mediante los recuerdos del pasado. Me parece un planteamiento brillante y añade un halo misterioso al personaje del juez. ¿Quién es realmente el juez?

El personaje del juez puede dar pie a muchas interpretaciones distintas. ¿Es un protector? ¿Controla todo? Parece conocer cuál es el destino de Valentina y de forma indirecta, mediante sugerencias, prepara la futura vida de la modelo (por ejemplo, sugiriéndole que coja el Ferry dónde se encuentra con el abogado). En el pasado se rompieron relaciones y en el presente surgen nuevas. Y al final, todo parece estar conectado.

Valentina es un personaje bueno, que ayuda a los demás y que tiene que aprender a decir que no. En el primer contacto entre Valentina y el juez, el juez se mostró antipático y distante, pero poco a poco se van abriendo el uno al otro. Surge una relación de confianza entre ambos. Por otro lado, resulta imposible no pensar que la historia del juez y el abogado no están conectadas de alguna forma, ya que lo que vive el abogado es lo que vivió el juez . El juez termina juzgándose a sí mismo. Toma una decisión y vuelve a entrar luz en su vida.

En su conjunto, la trilogía de los colores me ha parecido fantástica. Cada película resulta especial y diferente, y el cierre me parece maravilloso. Unos personajes con los que es fácil conectar. Todos tienen o tendrán oportunidades para volver a empezar y solucionar sus conflictos. Una buena dirección de Kieslowski para contar las historias de forma calmada, sin prisas pero de una forma sensible y cercana.  Una trilogía que merece la pena ver.

Para terminar, el siguiente vídeo muestra como están tratados los colores que dan título a las películas: